martes, 17 de junio de 2014

Mi villano favorito. Capitulo 14

La gotas de lluvia bajaban por el rostro de ella. Sostenía un bollo de crema de vainilla y con cada bocado le desbordaban lagrimones que se mezclaban con el sabor dulce del bollo.
-¿Laura? -llamó Gru sosteniendo el paraguas a unos metros detrás de ella.
Ella bajó la mirada sin decir nada.
-Estás empapada...-agarró fuerte el ramo- ven, traigo un paraguas.
Ella negó con la cabeza sin voltearse y guardó el bollo en una bolsa. Puso sus manos en su regazo, cayéndole los lagrimones.
-No me importa mojarme...-hizo una pausa- estoy bien.
-Éste ramo no era para Lyllian, no me atrae en absoluto -Gru hizo otra pausa- es estúpida.
Ella se mantuvo en silencio, quitando sus lágrimas con la manga de su chaqueta marrón.
-Estas flores...-empezó- estas flores...eran para ti -sintió que su corazón iba a salirse del pecho- porque tu color favorito es el azul.
Hubo otro silencio y Gru temió que ella le rechazara. Cerró los ojos.
Ella se levantó del columpio, dejándolo balanceándose solo. Y con la cara llena de lagrimas se acercó a Gru.
-Tu fuiste la primera chica de la que me enamoré.
Ella también sentía como su corazón se aceleraba. Gru le miró a la cara con ojos brillantes, con lágrimas.
-Sigo guardando la amapola que me diste.
Ella se quedó sin respiración y se llevó las manos a la boca, aún con lágrimas.
-Sabía que eras tu -dijo entre sollozos.
En el cielo comenzaron a crearse ventanas de luz y la lluvia se apagó.
-Sabía que eras tu -se acercó a él rápidamente y lo abrazó con fuerza.
-Te quiero -murmuró Gru evitando llorar, rodeándola con el brazo que le quedaba libre.
-Y yo -murmuró ella sollozando- mucho.
El tiempo se paró para ellos, abrazados, un momento tan perfecto que no podían creerlo.
-Toma -dijo Gru separándola lentamente- son tuyas.
El ramo de rosas azules estaba lleno de rocío y se veía más brillante que nunca.
-Son preciosas -dijo ella secándose las lágrimas.
Gru sonrió.
-¿Volvemos a casa? -dijo ofreciéndole el brazo izquierdo.
Ella asintió enérgicamente y se aferró a él con fuerza, como si no quisiera soltarse nunca y ésto le hizo sonreir a él ampliamente.

El cielo lucía unos de sus mejores momentos, con ventanas de luces y el sol escondido entre las nubes. El aire rozaba el rostro de ambos, y en el reflejo de los charcos de agua podría verse dos niños felices cogidos de la mano, y el chico solitario, con una amapola en su mano. Ambos marcharon por la calle, aún con sonrisas en la cara.

lunes, 16 de junio de 2014

Mi villano favorito. Capitulo 13

Gru salio a la calle y se percató de que estaba nublado y frunció el ceño. "No se si debería dárselas hoy..." dijo mirando el cielo gris azulado.
Cogió un paraguas color negro por si llovía y caminó calle abajo. Justo estaba delante de la floristería cuando se cruzó con Lucy.
-¡Gru! -exclamó Lucy acercándose a saludar- ¿Qué haces aquí?
-He venido a comprar unas flores -contestó.
-¿Flores? -preguntó extrañada -¿Tú? ¿Flores?
-Quería comprar flores para ponerlas en casa...
-No pensarás que me lo crea ¿Verdad? -le mostró una sonrisa.
Gru se mantuvo callado, sintiendo que ella no paraba de mirarlo.
-Son para Laura ¿Verdad?
-Si -admitió sonrojado.
-¿Te gusta? -preguntó ella con los ojos brillantes.
Gru asintió -Fue el amor de mi infancia.
Lucy vio una mirada emocionada en él, sus ojos brillaban como ella nunca había visto y por un momento ella se emocionó, al ver que su mejor amiga era correspondida.
-Mucha suerte -Lucy le dio una palmadita en el hombro a Gru y se marchó secándose las lágrimas- Gru -llamó con voz suave- llévalas azules, es su color favorito.
Después la figura de ella se perdió entre la gente.
Gru entró a la tienda que y al pasar escuchó un timbre que le pareció muy melódico.
-Buenas tardes señor, ¿Puedo ayudarle en algo? -preguntó la dependienta.
-Quiero unas flores azules.
-Tenemos muchas, ¿Para quien son? -preguntó ella con una sonrisa.
-Son para el amor de mi infancia -contestó con una media sonrisa y ojos entrecerrados.
La dependienta salió del demostrador con una amplia sonrisa -Entonces tengo las perfectas para ella.
-Tengo este pequeño ramo de rosas azules, en su mejor etapa, completamente abiertas y hermosas. -
Gru miró el ramo de rosas y enseguida le recordaron a ella.
-¿Cuánto por ellas?
-Nada -respondió la mujer dejándose el pequeño ramo de rosas azules en las manos -A esta invita la casa.
-Muchas gracias -respondió Gru con los ojos abiertos- pero ¿Por qué?
-No todos los días se tiene la oportunidad de entregar un regalo tan valioso.
Gru sonrió ampliamente y salió de la tienda mientras fuera, en la calle, una chica de ojos verdes azulados le miraba sonrojada al verle con aquel precioso ramo.
Justo cuando salió vio a Lyllian, Gru intentó esconderse tras un periódico, pero ella se percató.
-¡Qué chistoso eres Gru! -dijo apartando el periódico de su cara.
Gru frunció el ceño -¿Qué quieres Lyllian?
-¡Qué ramo tan bonito! -exclamó ella.
La chica observó la escana con los ojos llenos de lágrimas.
Gru giró la cabeza y se encontró con sus ojos verdes azulados.
-¿Son para mi? -preguntó ella cogiendo el ramo.
-¿¡Qué!? -exclamó Gru volteando de nuevo la cabeza a- ¡Qué no! -Gru agarró el ramo y le fulminó con la mirada -Que me dejes vivir Lyllian.
Ella rió divertida y se marchó haciendo girar su rubia melena.
Gru suspiró y volvió a mirar hacia donde se encontraba la Laura, pero ya no estaba. Gru se dirigioó calle abajo con el corazón en un puño.
Se paró y sintió como una gota le cayó en la mano. Comenzó a llover. Abrió el paraguas y caminó por la calle repleta de tiendas hasta llegar a un descampado, giró la cabeza y vio la figura de una chica sentada en un columpio, que se mecía ligeramente. Gru apretó los nudillos al ver que era ella.

Mi villano favorito. Capitulo 12

-No hay nada dijo Vector haciendo zapping en la TV Nada interesante Vector resopló y apagó la TV Será mejor que salga.
Vector cogió una cazadora color azul marino.
-¡Qué frío! -exclamó subiendo completamente la cremallera hasta ocultar su boca-
Vector caminó por las calles, observando pasar la gente, "Nadie siente miedo al verme" se dijo, "Pero si soy el mayo villano del planeta...del universo" murmuraba con su boca ocultada bajo el chaquetón.
Vector agachó la mirada y miró su reflejo en un charco, y se sorprendió al encontrar una mirada diferente, sin maldad.
-Señora, ¿Tiene algo para mí? -dijo una dulce e inocente vocecilla.
Vector alzó la mirada y vio una niña pequeña de cabello corto negro, piel pálida y profundos ojos azules pidiendo limosna, la señora que llevaba un gran abrigo de vison le fulminó con la mirada y siguió con su camino. La niña sin perder la esperanza, caminaba con sus pies descalzos, y con sus harapos por la calle, encogida de frío. Solo unas cuantas personas le daban unas monedas. Vector se dirigió a aquella niña, y sin saber porqué se quitó su chaquetón y se lo tendió a la niña.
-Señor...dijo la niña sorprendida pero hace frío.
Vector asintió.
-Si que hace frío -dijo sonriendo.
La niña sonrió.
-¿Cómo se llama señor?
-Vector, no me llames señor, solo soy una persona como otra cualquiera.
-No señor ─contestó la niña una persona cualquiera no hubiera hecho lo que ha hecho usted, usted es una persona con un gran corazón ─la niña le sonrió y le mostró una mirada pecosa y dulce.
-¿Y cómo te llamas tú?
-Lluvia señor.
-Encantado -dijo ofreciendo su mano.
-Encantada señor -la pequeña ignoró su mano y le abrazó- muchas gracias.
Vector sentía que su corazón latía con fuerza.
-Tengo que marcharme.
La niña se giró para marcharse y se alejó unos metros.
-¡Lluvia! -llamó Vector- ¿Siempre estás aquí?
-¡Si señor! -le respondió ella.
Vector le hizo un gesto con la mano y ella le respondió de igual modo. Vector miraba como la chica se alejaba dando alegres pasos con sus pies descalzos. "Y que ésta gente piense que su vida es un fracaso" pensó. No sabía porqué había hecho tal cosa.
-Tal vez no me pega ser un villano...-murmuró mientras una ráfaga de aire le acarició la cara- Gru, ahora te comprendo.

Gru se levantó con una sonrisa y se dirigió al comedor, donde estaban las niñas tomando el desayuno.
-¡Buenos días niñas! -exclamó Gru.
-¡Buenos días! -respondieron Edith y Agnes.
-Vaya, que buena cara -dijo Margo alzando una ceja.
-¿Sabéis a qué hora abren la floristería?
-Abren a las 9:00 -contestó Margo con una sonrisa.
-¿Esas flores son para Laura? -preguntó Agnes con los ojos iluminados.
Gru asintió mientras se colocaba la bufanda y la chaqueta. Paseó por la calle y se detuvo frente a la floristería.

Mi villano favorito. Capitulo 11

La fiesta de cumpleaños de Agnes llegaba a su fin. El cielo se teñía de colores rosados.
-Agnes, antes de marcharte tenemos que darte algo -Laura ocultaba algo detrás, Lucy y Laura sacaron una sonrisa pícara.
-¡UN REGALO! -exclamó la pequeña.
Laura sacó de su espalda un unicornio rosa con un peto y camiseta a rayas.
-¡UN UNICORNIO CON MI ROPA! -La niña lo cogió y lo abrazó fuerte.
-La ropa la hizo Laura -dijo Lucy sonriendo.
-No, en realidad si no fuera por Lucy toda la ropa serian parches -dijo Laura riendo- ella ha hecho todo el trabajo.
La niña abrazó a las dos.

A lo lejos un tipo les observaba desde lejos con unos prismáticos, escondido en un arbusto. Después llegó Gru a despedirse de las chicas.
-Ahí estás -susurró Vector con una sonrisa felina- nos volvemos a ver.

-Nosotras ya nos marchamos -dijo Lucy.
-Sayonara -se despidió Laura con una sonrisa.
Ambas hicieron un gesto con la mano y entraron en el auto de Lucy.
Gru y las niñas entraron en casa y Vector se acercó hasta ésta camuflándose con todo lo que encontraba, pero la gente que paseaba por allí le miraba como si estuviese loco.
-¿En serio? -se preguntó Vector al ver aquella nueva casa de Gru, decorada con flores y numerosos juguetes tirados por el suelo. Vector se echó a reír- Vaya un tío cursi.
Se aproximó hacia la ventana de trasera de la casa.
-Venga niñas, es hora de irse a la cama -ordenó Gru con una sonrisa.
-¡Oh, venga ya! -reprochó Edith- ¡Es temprano!
-Cuéntanos un cuento -dijo Agnes dando pequeños tirones del pantalón de Gru.
Gru les miró durante unos segundos.
-De acuerdo -dijo finalmente- pero después a dormir.
-¡Bien! -exclamó Agnes corriendo hacia la habitación.

Las niñas se acostaron en sus camas y Gru les arropó.
-¿Qué cuento quereis? -Gru cogió un libro pequeño con la portada de tres gatitos.
-No, hoy queremos uno diferente -dijo Edith tumbada cabeza abajo.
-Esta bien...-comenzó Gru.
Vector observaba a Gru desde fuera.
-Desearía tener una familia así...-susurró- ¡Pero que digo! ¡Eso es de cursis y yo soy un tipo duro!
-Había una vez un niño que no tenía amigos, un niño del que todos se reían, incluso su mamá -empezó la historia.
-Pobrecito...-dijo Agnes.
-Un día ese niño le pidió a una niña con una flor en la mano si quería ser su amiga, pero entonces todos huyeron del niño dejándolo solo en patio...
-Que historia más triste...-dijo Agnes.
-Todos menos una niña que se acercó a él con las manos escondidas en la espalda.
-¿Era guapa esa niña? -preguntó Agnes removiéndose en la cama.
Gru asintió sonriendo.
-Como un angel -hizo una pausa- entonces esa niña se acercó al triste niño que había pisoteado su flor. "¿Sabes? Eres raro" le dijo la niña. El niño bajó avergonzado la mirada. "Me gusta" le dijo la niña; y sacó lo que tenía escondido detrás, una amapola. La niña le dio un beso en la mejilla y se marchó dejando al niño con aquella amapola entre sus manos.
-¿Qué paso con la niña? -preguntó Margo intrigada.
-El niño no volvió a verla, pero se hizo una promesa.
-¿Una promesa? -preguntó Edith extrañada.
-Se prometió que cuidaría esa amapola hasta que volviera a ver a esa niña.
-¿Qué le pasó a la flor?
-La flor la sigue cuidando, y la niña -los ojos se le humedecieron- la niña si la volvió a ver.
-¿Si? -los ojos de Agnes brillaban.
Gru asintió.
-El tiempo pasó y el niño ya se hizo un hombre, entonces un día se encontró con aquella chica, pero ella no se acordaba de él.
-¿Y le dio la amapola? -preguntó Agnes con los ojos medio cerrados.
Gru negó con la cabeza, le dio un beso a Margo, después a Edith y se dirigió a la cama de Agnes.
-No tiene un final feliz -dijo la pequeña cerrando los ojos.
-Aún no -Gru le dio un beso en la frente- buenas noches.
Gru se dirigió a la puerta y apagó la luz.
-Gru -Agnes le llamó y Gru se giró- ¿Crees que ese niño y esa niña podían casarse algún día?
Gru sonrió con los ojos llenos de lágrimas.
-Esperemos que si.
Gru cerró la puerta. Vector se apartó de la ventana con el corazón encogido.
-¡Qué bonito! -Vector limpió sus gafas humedecidas- ¡Qué no! ¡Que soy un tio duro!
Vector se volvió a poner sus gafas y se dirigió hacia un extraño vehículo aparcado en mitad de la carretera.

Mi villano favorito. Capitulo 10

Las chicas bajaron del auto y observaron que habían llegado ya algunos vecinos y algunos niños.
Laura sonrió al ver que la extraña mezcla de la decoración con armas y artilugios y globos de unicornios, junto con juguetes y muñecas. Una niña con un traje mitad princesa, mitad unicornio con un gorro de tela azul brillante llegó corriendo.
-¡Felicidades Agnes! -exclamó Laura posando sus manos en las rodillas para inclinarse.
-¡Lucy, Laura! -exclamó la niña.
-Que princesa más guapa -dijo Laura sonriendo.
-¿Te gusta mi unicornio? -Agnes abrazó su unicornio con fuerza.
-Si, es muy bonito -Laura hizo una pausa- Oye Agnes, ¿Sabes dónde está tu papá? -preguntó ella.
La niña soltó su unicornio y asintió.
-Está allí -dijo señalando a la barbacoa.
-Muchas gracias.
La niña sonrió y se fue corriendo haciendo ondear aquel extraño traje mitad princesa, mitad unicornio. Laura logró ver a Gru entre todos los vecinos que habían llegado y vio que estaba discutiendo con alguien por teléfono.
-¡Espero que podáis dormir, habéis arruinado los sueños de una niña! -Gru agarró fuerte la espátula de la barbacoa y colgó el teléfono con ella. Gru suspiró disgustado y se metió el móvil en el bolsillo del delantal a cuadros.
-Hola...-saludó ella por detrás.
Gru se volteó rápidamente.
-Hola -respondió él cambiando la expresión de la cara.
-Extraño decorado...-dijo ella- me gusta.
-Gracias, ten cuidado con tocar...algunas cosas.
Agnes se acercó hacia ellos.
-¿Cuando viene el hada? -preguntó emocionada.
Gru le miró y fingió una sonrisa.
-¡Está a punto de llegar! -contestó sosteniendo la espátula.
-¡BIEN! -exclamó mientras se marchaba saltando hacia el gentío.
-¿Hada? -preguntó ella sorprendida.
Laura sonrió y se marchó, perdiéndose entre la multitud.
-¡Phil, Stuart! -llamó Gru- ¡Hay que entretenerlas!

Los minions aparecieron con armaduras y empezaron a luchar, Edith, con un traje de ninja intervino en la pelea.
-¡Oh! -Exclamó Margo, que llevaba un traje de armadura y falda- ¿Qué es eso que escucho? -Margo señaló hacia la casa- Suena como el campanilleo de los polvos de un hada.
-¡Es el hada, ya viene! -Exclamó Agnes.
Todas las niñas gritaron impacientes al ver aparecer la hada, que sujetada a una cuerda para descender, cayó al suelo. La hada se levantó del sueño y se dirigió a Agnes.
-Soy la auténtica Gru...parilla! -Exclamó cambiando su voz y haciendo un gesto con la barita.
Laura y Lucy reprimieron una carcajada al ver que era Gru. El vestido era de volantes, de color rosa, con unos rizos rubios en la cabeza, unos pololos y unas grandes alas en la espalda.
-Soy la más maravillosa de las hadas del mundo -siguió la hada- y estoy aquí para desearle a la princesa Agnes ¡Un feliz cumple! -exclamó lanzando trozos de papel de colores.
Gru se ruborizó al ver que Laura estaba allí, sonriendo.
-Vale...¡A tomar tarta! -dijo Gru frunciendo el ceño, con su auténtica voz.
Agnes se acercó a Gru mientras saltaba.
-Gru...sé que eres tú, pero disimulo por las otras niñas -dijo susurrando.
Gru sonrió mientras se apartaba los rizos rubios de la cara y Agnes se marchó con las demás.
-¡Hola Gruparilla! -dijo Laura riéndo.
-Ja, ja -rió sarcásticamente y frunció el ceño.
-Eres un buen padre, Gru -Laura le miró a los ojos- siento lo de ayer, espero que no te molestase...
-Oh, no me molestó -dijo ruborizandose- no te preocupes.
-¿Qué tal Gru? ¡La alegria de la fiesta! -Una mujer de cabello corto rubio se acercó a ellos y se aferró a Gru.
-Ah, hola Lyllian -Gru frunció el ceño y se apartó de ella.
-Bueno -siguió mientras mascaba un chicle- no voy a andarme con rodeos...ya sabes que mi amiga Natalie se ha quedado soltera y...
Ambos miraron hacia la mujer de la que hablaba. Gru sintió un escalofrío.
-No, no, no, ni hablar -dijo Gru.
-Ja, ja, ja, ¡Venga, es lo más! -siguió la mujer rubia- Canta karaokes, tiene mucho tiempo libre, el físico no le importa...
Laura sintió ganas de abofetearle la cara.
-Bueno, Natalie, que no te empeñes -contestó Gru mientras se dirigía hacia la manguera del patio.
-¡Espera! ¿Qué tal mi prima linda?
Laura se quedó quieta observando aquella situación.
-Esto....¡Conozco a una que se ha quedado viuda!
Gru cogió la manguera y roció con agua a la mujer rubia.
-¡He dicho que no me interesa tener ninguna novia!
La mujer se dirigió hacia su auto mientras se limpiaba la cara llena de maquillaje.
-Lo sabía...-susurró Laura, mientras sentía que su corazón se encogía.