lunes, 16 de junio de 2014

Mi villano favorito. Capitulo 13

Gru salio a la calle y se percató de que estaba nublado y frunció el ceño. "No se si debería dárselas hoy..." dijo mirando el cielo gris azulado.
Cogió un paraguas color negro por si llovía y caminó calle abajo. Justo estaba delante de la floristería cuando se cruzó con Lucy.
-¡Gru! -exclamó Lucy acercándose a saludar- ¿Qué haces aquí?
-He venido a comprar unas flores -contestó.
-¿Flores? -preguntó extrañada -¿Tú? ¿Flores?
-Quería comprar flores para ponerlas en casa...
-No pensarás que me lo crea ¿Verdad? -le mostró una sonrisa.
Gru se mantuvo callado, sintiendo que ella no paraba de mirarlo.
-Son para Laura ¿Verdad?
-Si -admitió sonrojado.
-¿Te gusta? -preguntó ella con los ojos brillantes.
Gru asintió -Fue el amor de mi infancia.
Lucy vio una mirada emocionada en él, sus ojos brillaban como ella nunca había visto y por un momento ella se emocionó, al ver que su mejor amiga era correspondida.
-Mucha suerte -Lucy le dio una palmadita en el hombro a Gru y se marchó secándose las lágrimas- Gru -llamó con voz suave- llévalas azules, es su color favorito.
Después la figura de ella se perdió entre la gente.
Gru entró a la tienda que y al pasar escuchó un timbre que le pareció muy melódico.
-Buenas tardes señor, ¿Puedo ayudarle en algo? -preguntó la dependienta.
-Quiero unas flores azules.
-Tenemos muchas, ¿Para quien son? -preguntó ella con una sonrisa.
-Son para el amor de mi infancia -contestó con una media sonrisa y ojos entrecerrados.
La dependienta salió del demostrador con una amplia sonrisa -Entonces tengo las perfectas para ella.
-Tengo este pequeño ramo de rosas azules, en su mejor etapa, completamente abiertas y hermosas. -
Gru miró el ramo de rosas y enseguida le recordaron a ella.
-¿Cuánto por ellas?
-Nada -respondió la mujer dejándose el pequeño ramo de rosas azules en las manos -A esta invita la casa.
-Muchas gracias -respondió Gru con los ojos abiertos- pero ¿Por qué?
-No todos los días se tiene la oportunidad de entregar un regalo tan valioso.
Gru sonrió ampliamente y salió de la tienda mientras fuera, en la calle, una chica de ojos verdes azulados le miraba sonrojada al verle con aquel precioso ramo.
Justo cuando salió vio a Lyllian, Gru intentó esconderse tras un periódico, pero ella se percató.
-¡Qué chistoso eres Gru! -dijo apartando el periódico de su cara.
Gru frunció el ceño -¿Qué quieres Lyllian?
-¡Qué ramo tan bonito! -exclamó ella.
La chica observó la escana con los ojos llenos de lágrimas.
Gru giró la cabeza y se encontró con sus ojos verdes azulados.
-¿Son para mi? -preguntó ella cogiendo el ramo.
-¿¡Qué!? -exclamó Gru volteando de nuevo la cabeza a- ¡Qué no! -Gru agarró el ramo y le fulminó con la mirada -Que me dejes vivir Lyllian.
Ella rió divertida y se marchó haciendo girar su rubia melena.
Gru suspiró y volvió a mirar hacia donde se encontraba la Laura, pero ya no estaba. Gru se dirigioó calle abajo con el corazón en un puño.
Se paró y sintió como una gota le cayó en la mano. Comenzó a llover. Abrió el paraguas y caminó por la calle repleta de tiendas hasta llegar a un descampado, giró la cabeza y vio la figura de una chica sentada en un columpio, que se mecía ligeramente. Gru apretó los nudillos al ver que era ella.

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