domingo, 28 de julio de 2013

Mi villano favorito. Capitulo 06

La gran y oscura casa de Gru se veía a lo lejos, bajaron del extraño auto. Empezaba a anochecer.
Edith agarró a Gru del pantalón.
-¿Podemos cenar hamburguesas?
Gru asintió. Las niñas entraron corriendo en casa.
-Parece que les gustan las hamburguesas -dijo Laura sonriendo, viendo que las niñas ya estaban sentadas en la mesa.
-Es lo que más les gusta -dijo él entrando en la cocina- bueno, después de las tortitas.
-Quiero ayudarte.
-No, no, ni hablar -Gru se asomó a la puerta de la cocina- eres una invitada.
Laura se ruborizó y frunció el ceño.
-Pues pondré la mesa.
Laura se giró se dirigió al salón sintiendo como él le miraba alejarse.

-¿Margo, dónde guardáis los platos?
-¿Estás poniendo la mesa? -preguntó ella esquivando su pregunta.
-Bueno, ya que tu padre no me deja ayudarle con las hamburguesas pondré la mesa -dijo ella buscando por la cocina.
-¡Yo quiero ayudar! -Agnes se levantó de la silla y fue con ella.
-Yo puedo poner los vasos -Edith.

Gru salió de la cocina y vio que la mesa estaba perfectamente colocada y Agnes riéndo en brazos de Laura.
-Esto se lo hacía a mi hermana pequeña -Laura le movió lentamente con los brazos en alto- le llamábamos el avión.
-Ojala tuviera una mamá como tú.
Laura contuvo las ganas de llorar y le besó en la frente.
-Tu papá encontrará una mamá mucho mejor que yo -dijo ella sonriendo.
-La cena está lista.
Todos se sentaron a cenar.
-Hubiera hecho un plato más...apropiado, pero no sé cocinar muchos platos -dijo Gru mirando las hamburguesas que había preparado.
-No te preocupes... -Laura dio el primer bocado- ¡Está buenísima!
-Gracias...-Gru vio que Margo estaba con el móvil- Margo, nada de mensajitos en la mesa.
-¿A quién mandas mensajes? -preguntó Laura.
-A un chico -respondió ella.
-Aaaah ya veo -Laura esbozó una sonrisa pícara y Margo se sonrojó.

La cena había sido tan agradable que Laura no recordaba haber tenido una cena así desde que era pequeña. Las niñas fueron a dormir y Laura observaba desde la puerta como Gru les daba el beso de buenas noches. La luna danzaba bajo un cielo lleno de estrellas y, ésta vez, el cielo estaba despejado. Ambos se dirigieron al vehículo y pusieron rumbo al gran supermercado de la ciudad, junto con aquellos graciosos personajes, Phil y Stuart.
Bajaron del auto y se quedaron mirando el gran edificio.
-Bien...¿Cómo vamos a entrar? -preguntó ella.
-Estaba esperando a que lo preguntaras -Gru sacó un artefacto de metal y sonrió satisfactoriamente de medio lado- agárrate a mí.
Laura se acercó y le agarró y él le cogió de la cintura. Gru pulsó un botón y una cuerda terminada en pinza salió disparada hacia lo más alto del edificio, Gru tiró varias veces de ella para comprobar su seguridad.
-¡Espera! -exclamó ella- ¿Qué vas a hacer?
-¿No confías en mí? -preguntó Gru, ambos sentían una agradable corriente eléctrica cuando se aferraron el uno al otro.
Laura asintió y Gru pulsó un  botón del artefacto y ambos fueron disparados hacia la azotea del edificio.
-¿Estas bien? -preguntó él aún sin soltarle.
-¡Ha sido genial! -ella sonrió y se dio cuenta de que le había gustado más de lo que pensaba.
-Lo sabía -volvió a sonreír satisfactoriamente de su raro artilugio- vamos, tenemos que entrar en ese restaurante y ver que esconde.
-¡Si! -exclamó impaciente, sentía que todo lo que había en su cuerpo en ese instante era adrenalina.

Poco después consiguieron bajar al supermercado como auténticos espías, era casi oscuro, solo unas cuantas luces. Los carteles de las tiendas y secciones bailaban lentamente. Estaban solos, ella recordaba aún lo que había pasado hace tan solo unos minutos, su cuerpo y su mentalidad en esos instantes eran solo adrenalina, ahora toda esa adrenalina fue cambiada por el aleteo de un millón de mariposas de colores en su estómago, ella observaba como él planeaba el gran "asalto" y por un momento, ella sintió ganas de llorar.

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